Atlético 2-1 Real Madrid: cómo caer en la trampa de Giuliano
Se le pedía mucho más a Giuliano Simeone en este tramo inicial de la temporada. Estaba lejos de su mejor nivel. Ya en la primera parte dejó algún amago de desbordar a Cucurella, pero en la segunda fue el hombre más importante del Atleti. Provocó la expulsión de Dean Huijsen y le dio la posibilidad a Grimaldo de convertir el penalti. En el segundo, desbordó y puso un gran envío al área para Jonathan David. Con el 2-0, desesperó a todos, fue el más listo para bordear la línea en ese otro fútbol y sacó del partido a Jude Bellingham.
El Madrid estuvo muy lejos de sus mejores minutos. La primera parte fue más igualada. Se quejó del arbitraje de Ortiz Arias y reclamó una posible expulsión del Cuti Romero y también otra de Kang-In Lee, que pisó en el tobillo a Fede Valverde. En la segunda, la nada. Sin llegadas ni ocasiones. Persiguió sombras y apenas inquietó a Oblak. Preocupante en un día marcado en el calendario.
Atlético de Madrid: una primera mitad más bien tímida. Con algún centro lateral peligroso, pero con poco ritmo en circulación. En la segunda mitad dio un paso adelante y se creció desde el 1-0. Desde entonces, fue un equipo mucho más intenso, protagonista con pelota y con ambición para buscar más goles. Fue mucho mejor que el Madrid en ese segundo tramo, aunque con la carta de la superioridad a su favor.
Real Madrid: tuvo acercamientos con disparos lejanos de Vinicius o Tchouaméni en la primera mitad, pero le faltó algo más para disponer de ocasiones claras. En la segunda parte, desde la expulsión de Huijsen, se fue del partido. Se frustró con el arbitraje (pidió la roja del Cuti Romero y otra de Kang-In Lee por dos pisotones) y no encontró mecanismos para hacer daño de verdad al Atleti. Con Bernardo en el campo le duró algo más la pelota y encontró el 2-1 de Rüdiger a balón parado. No le dio para más.
