Una vez se cayó la opción de Pep Guardiola, la Federación Italiana de Fútbol (FIGC) fue a por Andrea Pirlo y todo parecía listo para que fuera el próximo seleccionador de la 'Azurra'. Sin embargo, el huracán generado en las últimas horas puede hacer que esta decisión cambie.
Este domingo, el 'Corriere della Sera' publica que Giovani Malagò, el nuevo presidente del ente del fútbol italiano, podría rechazar la apuesta personal de Paolo Maldini debido a los supuestos enlaces que Pirlo mantiene con la Rusia de Vladimir Putin. Y es que la noticia provocó una importante reacción de la vida política y deportiva en contra del legendario exfutbolista.
Todo viene por la relación de Pirlo con Sergey Lomatkin, el presidente del United FC de Dubái donde actualmente entrena el italiano. Recientemente, el técnico de 48 años hizo una campaña publicitaria para 'Fonbet', la principal casa de apuestas de Rusia, y el pasado mes de mayo estuvo presente junto a Marco Materazzi en el 'Día del fútbol', un evento deportivo celebrado en Moscú justo el mismo día que el Kremlin lanzaba uno de los ataques con misiles más brutales de la guerra contra Kiev.
Tras conocerse que Andrea Pirlo era el candidato principal para el banquillo de Italia, Mauro Berruto, miembro del Partido Demócrata y exseleccionador de voleibol, criticó con dureza la decisión por el plano político: "El PD y yo jamás apoyaremos ningún compromiso que implique el uso de las apuestas deportivas o su publicidad, y el hecho de que sean de origen ruso es un agravante. Espero que si Pirlo es elegido renuncie para zanjar la polémica".
Carlo Calenda, líder del partido liberal Azione siguió esa misma línea: "Cualquiera que promueva o haya promovido a Rusia después de 2022 no debería ocupar un cargo público". Y lo mismo con Pina Picierno, vicepresidenta del Parlamento Europeo: "Me da igual si Pirlo es prorruso o no. Lo que importa es que eligió libre y repetidamente poner su prestigio al servicio del blanqueamiento del régimen de Putin, participando en iniciativas de propaganda del Kremlin mientras Ucrania era bombardeada".
Ante estas reacciones, el diario italiano asegura que Giovani Malagò se está sintiendo presionado para desechar la opción de Pirlo y de momento mantiene un silencio total, lo que podría ser más bien perjudicial para los intereses del exentrenador de la Juventus. Y esto supondría también el fracaso de la tercera opción de Paolo Maldini, el nuevo director deportivo de la FIGC, después de haberlo intentado con Carlo Ancelotti y Pep Guardiola, como él mismo reconoció públicamente.