Como un ganso en una charca
El 'prime' de Paulo Henrique Ganso antes de llegar a Fluminense podría oscilar entre su 2ª temporada con Santos, allá en la 2009-10, y la 2ª en Sao Paulo, en el curso 2013-14. 13 goles hizo en 43 partidos con el 'Peixe' y 9, más 10 asistencias, con el 'Tricolor' en un total de 61 duelos. Pero si sus últimas campañas en el 'Flu' no llegan a ese 'peak', tampoco se quedan muy lejos.
Desde que su salto a Europa fue similar al de Homer en monopatín por aquel acantilado, ha ido ganando importancia en un club en el que se ha vuelto a sentir importante después de que muchos le dieran por acabado. Llegó al Sevilla en 2016 y solo disputó 28 partidos en 2 temporadas antes de irse al Amiens, de la Ligue 1, donde apenas sumó 13 apariciones. Y entonces decidió que era el momento de volver a Brasil.
Con 29 años, y acusado de un escaso gusto por el trabajo físico y el sacrificio, regresó al Brasileirao. Su fútbol necesitaba esa marcha menos sin la que se veía sobrepasado al otro lado del charco. Y en Río de Janeiro encontró acomodo a una forma de jugar mal llamada lenta. Quizás pausada. O reflexiva. O solamente veloz de pensamiento y no de ejecución. Pero de lenta, nada.
Con Fluminense, ya suma 5 temporadas completas y la corriente. Aunque fue clave casi desde su llegada, en las primeras le costó encontrar el camino a las aportaciones ofensivas. Fue a partir de la 2021-22, y tras dejar atrás un par de cursos con menos protagonismo (32 y 24 partidos, respectivamente, en 19-20 y 20-21), cuando empezó a ser importante en las cifras, con 9 goles y 6 asistencias en 57 encuentros. Alcanzó los 10 pases de gol, además de 4 tantos, en la 22-23 (54 partidos), mientras que, en la presente, acumula 2 goles y 3 asistencias en 21 duelos.
Pero fue, sin duda, la penúltima temporada la que le hizo tocar el cielo con Fluminense y estar como un ganso, en este caso, en una charca. Ganó la Copa Libertadores ante Boca Juniors como uno de los jugadores más importantes (de hecho, estuvo en el once ideal del torneo) y, además, también se proclamó campeón de la Recopa Sudamericana tras imponerse el cuadro brasileño a Liga de Quito.
A sus 34 años, se ha encontrado con más ayudas para todo aquello en lo que se necesite experiencia y veteranía. Ya tenía a Marcelo y ahora, también a Felipe Melo, junto a los que protagonizó un gol que sumaba casi 110 años y con los que espera formar una base que devuelva al 'Flu' a lo más alto. De momento, al equipo le está costando encontrar la senda del éxito en este arranque liguero: es 15º con 6 puntos y solo una victoria en 7 jornadas. Está solo un punto por encima del descenso, aunque aún tiene toda la temporada para resarcirse y volver a pelear por la cabeza de la clasificación.