De vuelta tras un descenso administrativo y un viral
Crees que no conoces a Albert Riera, pero sí lo conoces. Lo has visto, estos días, en un vídeo que se ha hecho viral en las redes sociales por el ímpetu de su discurso. Durante una de sus charlas en el Celje, insistía en que no abrigaba inconveniente en perder un partido siempre y cuando su equipo respetara su estilo de juego. Su arrojo contrasta con la pasividad de la que los aficionados del Eintracht de Frankfurt se habían hartado con Dino Toppmöller. Para su regocijo, el español ha sustituido al alemán y su debut será esta mismo viernes contra el Union Berlin.
El exjugador de clubes de relumbrón como el Liverpool, el Manchester City, el Espanyol o el Mallorca colgó las botas en Eslovenia. Ese es el motivo por el que la mayor parte de su trayectoria como entrenador se basa en dicho país, donde acumula una Liga y dos Copas. Su éxito más elogiado, eso sí, es alcanzar los cuartos de final de la Conference League, un hito para la nación. La temporada pasada, su campaña europea tocó a su fin contra uno de los conjuntos que más asiduamente se han plantado en eliminatorias continentales avanzadas este lustro: la Fiorentina.
Ahora, en la Bundesliga, afronta un reto a la altura: volver a meter a las 'águilas' en contingencia por la clasificación para torneos de la UEFA. En 2025, la posición final de la plantilla que, ahora, gestiona él fue la tercera, tan solo por detrás del Bayern de Múnich y el Bayer Leverkusen de Xabi Alonso. De ahí que la venida a menos de la entidad, que, actualmente, se halla en la octava silla de la tabla teutona con ocho puntos menos que el primer boleto que garantiza jugar entre semana, sea tan lacerante. De cara a su estreno, a pesar de que ha contado con algunos días para hablar con sus pupilos, el 'quid' de la cuestión estará en que le demuestren el sacrificio que caracteriza su perfil como estratega.
En su rueda de prensa de presentación, se antojó bastante ilustrativo sobre lo que exigirá de su vestuario. "Si les digo a mis jugadores que se tiren del balcón, mi objetivo es que, dentro de dos semanas, lo hagan" y "no quiero jugadores que se quiten responsabilidades dando pases atrás, quiero darles el balón a jugadores que puedan ser decisivos" toman relieve como las frases que mejor le dibujan. No perdonará excesos de confianza, indisciplina o ahorro en 'sprints'. Tampoco se adherirá a un 'tiki-taka' empalagoso, sino a un prisma de toque algo más vertical. Rehuirá de asociarse con el portero, lo que anticipa salidas de balón rápidas, pero sin rifas.
Esta interpretación del fútbol ya empezó a verse en 2023, cuando tomó las riendas del histórico Girondins de Burdeos. Tan solo tuvo tiempo de ponerse al mando de 32 partidos antes de que se confirmara su descenso administrativo. Hoy en día, uno de los escudos más reconocibles de Francia trata de escalar desde la National 2, o sea, Cuarta División. Cuando él llegó a tal proyecto, su objetivo era el ascenso a la Ligue 1 y, por tanto, su primera incursión en las grandes ligas, justo la que Alemania acaba de disponerle. Sin trabas de despachos de por medio y un proyecto con el que se reconoció muy ilusionado ante los medios de comunicación, el contexto se ha armado propicio para que demuestre quién es.
En el otro banquillo, le aguarda, para su debut, Steffen Baumgart, el entrenador del Union Berlin. Le dará la bienvenida a la Bundesliga con un apretón de manos que no haría justicia a ninguna carta de presentación. Se trata de uno de los técnicos más carismáticos y queridos de la Liga Alemana, donde ha llegado a sugerir que un técnico de VAR estaba "borracho" a la hora de señalar un fuera de juego contra el Bayern, a sacarle el dedo de en medio a un árbitro para, después, negarlo en público o a llegar tarde a la conferencia organizada por su renovación de contrato porque, y cítese textualmente: "Había salido a correr por el bosque y se me había hecho tarde".